Fugazi

Por Pablo de los Santos

25 de enero de 2015

“El Lobo de Wall st”, filme cinematográfico basado en la vida real, narra las aventuras de Jordan Belfort, un talentoso vendedor que aprovecha dicha cualidad para elaborar cualquier cantidad de fraudes financieros. El filme, en general, se enfoca en los excesos. Sin embargo, hay una escena interesante en la cual Marc Hanna, el jefe de Belfort, comenta algo así: La regla número uno en Wall st es que nadie sabe nada, no importa si es Warren Buffett o quien sea, nadie sabe si el mercado va a subir, bajar, ir lateral o dar círculos; todo es irreal, todo es ilusión, todo es un “Fugazi“.

El Premio Nobel de Economía Eugene Fama no discreparía mucho del ex jefe drogadicto de Jordan Belfort. Según Fama, en un mercado eficiente cualquier rendimiento superior es por simple “suerte”, así lo plasma en su documento “Mercado de Capitales Eficiente, Una revisión del trabajo teórico y práctico”.

Aunque sea un Nobel, podríamos debatir su hipótesis. Sin embargo, cuando volteamos a ver los estimados efectuados por múltiples instituciones financieras para el año 2014 y cuando observamos cuáles fueron los resultados finales del año, hay poco que debatir con Eugene Fama o la teoría “Fugazi“.

A principios del año pasado, por razones que solamente ellos conocen, los bancos de inversión con los analistas más destacados del mundo estimaban que el bono estadounidense de diez años alcanzaría el 3 o 3.5 por ciento, incluso algunas instituciones pronosticaban que superaría el 4 por ciento en 2016, entre ellos Goldman Sachs. Esta firma recientemente publicó sus nuevos estimados del crudo, en un auténtico borrón y cuenta nueva. Actualmente estima un cierre del 2015 en 58 dólares con un promedio en el año de 47 dólares vs. un estimado anterior de 73 dólares para 2015.

En materia de equity internacional, múltiples analistas señalaban a la Argentina como el peor lugar para invertir; al final, fue la bolsa con el mayor rendimiento en 2014. Asimismo, la mayoría expresó que el precio del crudo finalizaría arriba de 90 dólares -actualmente cotiza en 48 dólares-. No obstante, también hubo aciertos, como los estimados sobre el cierre anual del índice del S&P 500 por diversas firmas.

En México, el tipo de cambio se esperaba por debajo de los 13 pesos y los estimados en el IPC tal vez promediaban las 47 mil unidades al cierre de año, un par de instituciones veían las 50 mil unidades. Hubo bancos con tan “mala suerte” que incluso emisoras que pronosticaron que serían las más subidoras fueron las que más bajaron y viceversa.

La semana pasada, el franco suizo, una de las divisas en teoría menos riesgosas por su baja volatilidad, fue liberada, e inmediatamente la divisa disparó 30 por ciento su valor frente al euro. El agresivo movimiento dejó fuera del negocio a varios hedge funds que fueron tomados por sorpresa.

La falta de certeza no es exclusiva de analistas especializados, alcanza hasta a los académicos laureados con un Nobel. Estos distinguidos personajes fueron más peligrosos que cualquier defraudador, al poner en jaque la estabilidad financiera mundial en 1998. Lo anterior, cuando Myron Scholes y Robert Merton llevaron la teoría académica a la práctica y formaron el fondo LTCM, mismo que perdió 4 mil 700 millones de dólares en menos de cuatro meses. El Lobo de Wall st, Jordan Belfort, fue un gatito inocente comparado con este par de premios Nobel.

Bajo esta perspectiva, en la cual hasta los Nobel son vapuleados, ¿qué puede esperar el resto del mundo inversionista?

Finalmente, a pesar de las abrumadoras pruebas a favor de la hipótesis de Fama o “Fugazi” -de que nadie sabe nada-, existe la opción de que el mercado en ocasiones sea como una obra de arte que solamente algunos pueden apreciar, (ej: Carl Icahn, Soros, Buffett, tal vez usted, etc).

Los millones de mentes que participan en el mercado son como los trazos en desorden de un Pollock. Al observar el cuadro a simple vista, parece no haber duda de que fue creado de forma estocástica o aleatoria. Sin embargo, al analizar con mayor precisión la obra, queda de manifiesto que dentro del caos existe un orden.

BOMBARDEO BURSÁTIL

Paradójicamente, para que en este nuevo año 2015, el oro, crudo, cobre, emergentes, Rusia (antes de que explote) y demás regresen en cierta forma a la convencionalidad o normalidad, vamos a requerir que la Fed al menos abra la posibilidad de un nuevo programa de expansión monetaria no convencional aka QE-4. Las crecientes presiones deflacionarias sobre EU es el mejor aliado para concretar este evento

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