Jamón Serrano

Publicado el 30 de marzo de 2015 (Reforma)

Por Roberto Zamarripa

A mendrugos. Así, esparciendo laterías, botellas de aceite, bolsas de arroz, cubos de consomé de pollo, a cambio de credenciales de elector, burócratas de los gobiernos delegacionales y capitalino tratan de amarrar clientelas electorales.

¿Y dónde quedaron aquellas quejas que desde la izquierda partidista lanzaban en contra de la compra del voto con despensas, chivos, patos, pollos, puercos, cerdos, marranos y cochinos?

Que los partidos ejerzan campañas de coacción y soborno sufragadas con dinero público para incrementar sus votos está tipificado como delito electoral y debe costarle a quien lo realice.

Pero que lo que ejerza un gobierno para apoyar a un partido, adquiere mayor gravedad.

Cuando el PRD ganó por primera vez la Ciudad de México (1997) hubo importantes esfuerzos por modificar la forma de gobernar. Académicos y urbanistas, con sólida formación y sensibilidad política, ocuparon cargos fundamentales en la ciudad. Entendían el fenómeno urbano y aportaban soluciones. Roberto Eibenschutz o Jorge Legorreta (quien incluso fue delegado de la Cuauhtémoc) por mencionar a dos.

Ahora, desde el gabinete central hasta las delegaciones, las administraciones de gobierno parecen atender los problemas con criterio de capos de tianguistas.

Lo ocurrido en la delegación Cuauhtémoc, donde la esposa del candidato a delegado, José Luis Muñoz, arma como funcionaria un programa social en temporada electoral, y entrega despensas a cambio de la credencial de elector, es apenas la cutícula.

Cuando la reportera Lorena Morales y el fotógrafo Miguel Ángel Fuantos descubrieron dónde ocultaban las miles de despensas del programa de coacción delegacional, fueron agredidos por órdenes de María de la Paz Arcos, vigilante del deportivo Peñoles. Policías golpearon y aplicaron una llave china a Fuantos para despojarle y destruirle su equipo fotográfico, esposarlo y llevarlo detenido por ¡allanamiento de morada! como si el deportivo fuera una propiedad privada de la familia Muñoz. Ni la funcionaria ni los policías han sido castigados por la agresión. Fuantos terminó en el hospital.

¿Por qué las cajas con sobres de maizena y paquetes de galletas Marías resultan secretos de seguridad de Estado?

Las despensas simbolizan el concepto de ciudadanía que tienen los jefes de esas capillas partidistas y gubernamentales.

En el PRD en vez de oponerse realmente a una política económica que genera desigualdades, medran con la pobreza. En lugar de crear como gobierno alternativas al problema del empleo hacen clientela del crecimiento de la informalidad. Sus legisladores se llenan la boca de discursos donde impugnan la política económica neoliberal pero hacen negocio de las consecuencias de dicha política.

Alteran el circuito de abasto de alimentos, destrozan los mercados públicos, alientan el crecimiento de zonas informales de comercio no para mitigar los problemas de ingreso económico de millones sino para fortalecer las clientelas callejeras.

¿Qué ingreso digno tendrá un vendedor ambulante que tiene que pagar cuota al líder sojuzgado por el capo perredista; y además debe comprar su puesto para venta, al líder del PRD; y además darle dinero al inspector de vía pública que también es militante perredista y sobrino del candidato a delegado, y además dar dinero para la campaña del partido?

El diseño del gobierno de la ciudad parece ampararse en eso, según denuncias de afectados: en que los funcionarios junto con los dirigentes partidistas como grandes dueños de las calles reparten los territorios y los cargos políticos, pactan las inversiones exigiendo diezmos y lubrican decisiones con la corrupción al mejor estilo de un capo de tianguistas. Como en Sicilia, el poder perredista en la Ciudad de México lo ejerce una gran asociación de familias que pacta, decide, integra o elimina.

Y como en todas las mafias debe haber un jefe único que, basando en la extorsión política su fuerza de poder, tiene unidas a las famiglias amarillas.

Por lo pronto, dicen que para darle un toque gourmet a las despensas del PRD van a añadirles croquetas de jamón serrano. Y no quedará duda de quién sazona la guerra de despensas.

Galería | Esta entrada fue publicada en Resenciones y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s